
Llevo 3 años siendo guía en Achilles México y definitivamente ha sido una experiencia transformadora en todos los sentidos. Hoy quiero escribir sobre esta gran comunidad de atletas con discapacidad y guías que han marcado un hito en la inclusión en el deporte. Entrevisté a Teresita Robledo, Líder de capítulo México desde 2023, para que nos cuente más sobre este camino:
La misión de Achilles es empoderar a personas con discapacidad mediante la inclusión en el deporte, principalmente a través del running. A través de nuestros programas, eliminamos barreras físicas, sociales y emocionales, fomentando la participación activa en eventos deportivos con el acompañamiento de guías que brindan su tiempo y compromiso de manera solidaria.
La historia de Achilles México comenzó en 2014, cuando el movimiento «Corriendo por Sonrisas» decidió participar en una carrera para apoyar a una organización que patrocinaba el entrenamiento de perros guía. A partir de esa experiencia, se formó un pequeño grupo de personas con discapacidad y guías con el deseo de compartir esta pasión en común. Fue en 2017 cuando se tomó la decisión de afiliarse formalmente a Achilles International. Desde entonces, la comunidad en México se ha consolidado como un espacio fuerte, diverso y solidario que promueve la inclusión desde el deporte.
La accesibilidad en las carreras no es un lujo, sino una necesidad urgente para garantizar la participación de todas las personas. Algunos cambios clave incluyen asegurar rutas accesibles para personas con movilidad reducida, o usuarios de ayudas técnicas, permitir inscripciones con acompañantes o guías, contar con señalética visual y auditiva, una comunicación inclusiva, ofrecer categorías incluyentes y capacitar al personal en trato respetuoso y asistencias adecuadas.
En Achilles México hemos desarrollado la guía “¡No la rompas!: Guía de accesibilidad en las carreras” con estrategias de inclusión para atletas con discapacidad y guías, cuyo objetivo es ofrecer a organizadores deportivos un marco práctico y normativo para planificar y ejecutar eventos verdaderamente accesibles. Esta guía parte del concepto de cadena de accesibilidad, es decir, que cada etapa del evento (transporte, entrega de kits, salida, hidratación, meta y retroalimentación) debe ser pensada desde la inclusión.
Esta herramienta apoya el cumplimiento legal e impulsa mejoras continuas, posicionando los eventos como espacios socialmente responsables.
El running ha sido, para muchas personas, una experiencia profundamente transformadora. Ha permitido mejorar la condición corporal, la salud y la movilidad. Pero el impacto más significativo suele darse en lo emocional: correr en un espacio seguro, donde se reconoce el valor de cada meta sin importar la distancia o el ritmo, fortalece la autoestima y el sentido de autonomía.
Correr con Achilles abre la posibilidad de reconstruir la confianza, de volver a sentir libertad y de tomar decisiones sobre el propio cuerpo. Para muchas personas, significa recuperar un equilibrio perdido: reconfigurar su proyecto de vida, fortalecer la salud mental y descubrir un entorno donde no solo se corre, también se acompaña, se escucha y se celebra.
La transformación no ocurre solo en quienes corren, sino también en quienes acompañan, en quienes observan y se sensibilizan. Así, el running deja de ser solo un deporte y se convierte en una red de apoyo, una fuente de fortaleza emocional y una vía real para construir independencia y bienestar.
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Les diría que la inclusión no es un favor ni un extra: es una responsabilidad y una oportunidad para enriquecer el deporte. Incluir a personas con discapacidad no solo transforma sus vidas, también transforma a quienes se abren a convivir, colaborar y correr con ellas. Organizar eventos accesibles implica mirar desde otras perspectivas, escuchar y adaptar. Un deporte diverso nos enriquece.
Elegir una sola historia es casi imposible. Tanto atletas como guías vivimos procesos de transformación que nos recuerdan que cada entrenamiento, cada encuentro y cada carrera tienen un sentido profundo, no solo a nivel personal, sino también grupal y comunitario.
En un entrenamiento podemos celebrar que alguien logró trasladarse de forma independiente por primera vez, que otra persona trotó un poco más rápido o que se animó a correr sin miedo. En una carrera, quizá se logró subir al podio o cruzar la meta por primera vez. Cada paso, cada logro, por pequeño que parezca, tiene un valor inmenso, porque detrás de él hay esfuerzo, confianza y acompañamiento.
Estas historias nos recuerdan constantemente que cada acción vale la pena, porque construir comunidad desde la inclusión nos transforma a todas las personas que la habitamos. Achilles no es solo un equipo de running: es un espacio donde la esperanza, la empatía y la fuerza se tejen paso a paso.