
Un nuevo hallazgo bajo el mar ha desafiado la idea tradicional de que los pulpos son animales completamente solitarios. En la Bahía de Jervis, frente a la costa de Nueva Gales del Sur (Australia), investigadores encontraron Octlantis, un asentamiento submarino donde viven hasta 15 pulpos conviviendo en madrigueras formadas por arena y conchas.
Este es el segundo campamento de este tipo identificado. El primero es Octopolis, descubierto en 2009 cerca del mismo sitio, que se formó alrededor de un objeto humano abandonado de unos 30 cm de largo.
A diferencia de Octopolis, Octlantis no tiene objetos artificiales, y ocupa un área aproximada de 18 metros de largo por 4 de ancho, con 23 pequeñas guaridas, de las cuales 13 están habitadas por pulpos y 10 parecen están vacantes.
Gracias a cámaras instaladas por los científicos, se observó que estos pulpos no sólo coexisten, sino que también interactúan socialmente: comparten el espacio, se comunican entre ellos y muestran conductas territoriales.
Los investigadores creen que la formación de estos asentamientos se explica por condiciones ambientales favorables, como la abundancia de alimento y la presencia de materiales para construir madrigueras, lo que sugiere una organización social más compleja en los pulpos de lo que se pensaba.
En resumen, Octlantis, la “ciudad” de los pulpos, no solo rompe con el estereotipo de que estos animales son solitarios, sino que también abre nuevas preguntas sobre la inteligencia, la cooperación y la estructura social de esta especie marina. Un recordatorio intrigante de que todavía nos queda mucho por descubrir en el océano.
Fuente: El Español