
Oceanida, un equipo integrado por cuatro mujeres mexicanas partirá a remo el 12 de diciembre desde La Gomera, en España, hasta Antigua y Barbuda, en el Caribe: una travesía de aproximadamente 4,800 km que estiman les tomará alrededor de 50 días, y que realizarán únicamente con fuerza humana —sin velas, ni motor— ¡enfrentando oleajes de hasta 8 metros de altura!
Más allá del reto deportivo, el equipo conformado por Andrea, Ana, Eugenia y Lucila, tiene una motivación aún mayor: promover la equidad de género, apoyar organizaciones que empoderan a mujeres en México y la conservación de los océanos.
“Creemos que muchas mujeres mexicanas tienen muchos océanos que cruzar ya sea un sueño, ya sea salirse de una situación violenta de casa, puede abarcar muchos temas. Entonces, queremos impulsar a más mujeres que sí se puede. Nosotras ninguna sabía remar”, explica Lucila Muriel, integrante del equipo, en entrevista para Con B de Bueno.
Oceanida apoyará con este proyecto a dos organizaciones: el Fondo Guadalupe Musalem, que ofrece becas y talleres educativos a mujeres de la Sierra de Oaxaca; y Sirenas de Natividad, un colectivo de buzas que estudia y protege arrecifes en la isla Natividad y fomenta la participación femenina en actividades marinas. Para ello, crearon una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe que actualmente está abierta.
Aunque ninguna era profesional en remo, se han preparado por cuatro años en distintas áreas para lograr esta hazaña. Han hecho expediciones en kayak, entrenamientos de resistencia, cursos intensivos en Inglaterra en navegación, radio marino, primeros auxilios y rescate acuático, entre otros.
“El gran aprendizaje que hemos tenido con este proyecto y parte de lo que queremos comunicar y proyectar hacia afuera es: aunque no sepas cómo hacer algo, si tienes la motivación, lo puedes aprender, y te puede tomar cuatro años, que es lo que nos ha tomado, pero lo vas a lograr”, agregó Ana, integrante de Oceanida.
Las deportistas comentan que el mayor reto de esta travesía será mental, ya que ¡remarán noche y día sin parar! La privación del sueño, el dolor físico —llagas por la sal, rozaduras por el tiempo sentado— y las condiciones climáticas extremas pondrán a prueba la resiliencia individual y colectiva.
La dinámica de guardias consistirá en remar en parejas por dos horas y descansar dos horas, un ciclo que, según cuentan, exige adaptabilidad y comunicación asertiva entre todas.
Algo increíble es que, durante el trayecto, buscan ser muy conscientes con el entorno: el bote es de segundo uso y, en el camino, reducirán al máximo los desechables trabajando con proveedores que respetan valores sostenibles. Con esto, su objetivo es demostrar que los deportes de aventura pueden practicarse con menor impacto ambiental y servir de ejemplo para otros equipos.
Lejos de buscar récords, con este logro, Oceanida busca inspirar a los demás a atreverse a cruzar su propio “océano”, sea cual sea.
“Queremos invitar a todos a que se avienten a estar incómodos. Se pueden hacer las cosas distintas. El trabajar en equipo es algo que nos ha dado mucho a nosotras; no hay que olvidarnos que no estamos solos y que en equipo todo se puede”, expresó Lucila.
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