
El Congreso de la Ciudad de México aprobó esta semana la reforma histórica “¿Con quién se queda el perro?” que permite formalizar la custodia compartida de nuestras mascotas durante procesos de divorcio o separación. Con 57 votos a favor, la iniciativa pasó sin objeciones y marca un precedente legal importante para los animales en el país.
A partir de ahora, los acuerdos de divorcio podrán incluir un plan de cuidados para las mascotas, que contemple aspectos como custodia, visitas, manutención y atención veterinaria. En caso de no llegar a un acuerdo, será un juez quien evalúe las condiciones de ambas partes para determinar si la custodia será compartida o exclusiva.
La reforma busca poner fin a disputas donde las mascotas son utilizadas como herramienta de presión y visibilizar el vínculo afectivo que muchas familias comparten con sus animales, especialmente en hogares donde los miembros optaron por no tener hijos. Un gran paso hacia reconocer a las mascotas como seres sintientes.
Esta ley no solo abre una nueva etapa en la protección legal de los animales, sino también en la forma en que entendemos a la familia. Que bonito saber que ahora en nuestros hogares hasta el más pequeño miembro tiene voz y cuidado garantizado.
Fuente: El Economista