
Después de un año fuera de las pistas, Sergio «Checo» Pérez está de regreso. El piloto tapatío volverá a la Fórmula 1 en 2026 de la mano de Cadillac, la nueva escudería respaldada por General Motors que debutará en la máxima categoría del automovilismo.
Su salida de Red Bull a finales de 2024 parecía marcar un punto y aparte en su carrera. No fue por lesión ni suspensión, sino por decisiones deportivas. En 2025, Checo se tomó una pausa que muchos interpretaron como el final. Pero él nunca perdió la motivación. Y hoy, contra todo pronóstico, ¡está listo para escribir un nuevo capítulo!
Cadillac no dudó en apostar por su experiencia. Lo anunciaron con entusiasmo: quieren un equipo competitivo desde el inicio, y nada mejor que contar con un piloto que lleva en la espalda el peso de un país entero. Checo lo sabe y lo siente: «No vuelvo solo; vuelve el grito de todo un país», dijo en su mensaje a los aficionados.
La noticia desató una ola de emoción en México y Latinoamérica. Las redes se llenaron de memes, frases como «el hijo pródigo ha vuelto» y hasta montajes de Checo manejando un Cadillac clásico. El hashtag #Checo se volvió tendencia y los fans celebraron como si ya hubiera ganado una carrera.
El regreso de Checo no es solo un fichaje más: es símbolo de orgullo, resistencia y perseverancia. A sus 35 años, no viene a retirarse, viene a demostrar que todavía puede competir con los mejores y hacer historia con una escudería nueva.
¿Y si este regreso no solo significara más podios, sino también un renacer para la afición mexicana en la F1? Checo ya encendió los motores… y la ilusión está a toda velocidad.
Fuente: ESPN