
Las aguas residuales cargadas de contaminantes industriales, para muchas fábricas representan un problema, pero para ALIS (Algae Innovation Solutions) una empresa mexicana de biotecnología, es una oportunidad de regeneración ambiental.
En el Rancho La Esperanza, en Nuevo León, ALIS desarrolló un sistema capaz de eliminar hasta el 95% de contaminantes en aguas residuales, como nitrógeno, fósforo, amonio, sales y metales, devolviendo agua lista para su reúso y capturando toneladas de dióxido de carbono en el proceso. Al integrar su sistema en procesos de compañías como Nestlé y Grupo Modelo, la firma demuestra que la innovación nacional puede convertirse en una nueva frontera de la sostenibilidad global.
Su propuesta se basa en microalgas, consideradas el “oro verde” de la economía circular. El modelo permite recuperar hasta el 90% del agua, capturar el carbono con una eficiencia 40 veces mayor que los árboles terrestres y generar biomasa útil para diversas aplicaciones industriales. Además, su esquema Water as-a-Service (WaaS) facilita la integración en cadenas de valor empresariales.
Como resume su fundador, Ramón De Hoyos: “Más que ingeniería, lo que hacemos es diseñar una reconciliación entre la industria y el planeta”. Con este enfoque, ALIS está posicionando a Monterrey como referente en innovación ambiental en América Latina y mostrando que la biotecnología mexicana puede liderar la transición hacia una sostenibilidad real frente al cambio climático.
Fuente: Noticias ambientales