
Un registro reciente revela una noticia alentadora para la conservación: la población de jaguares en territorio mexicano ha aumentado un 30 % desde 2010, según el último censo nacional de esta emblemática especie. Es una señal clara de que los esfuerzos de protección de hábitat, combate a la caza furtiva y creación de corredores biológicos están dando frutos.
El jaguar (Panthera onca), considerado el felino más grande de América, desempeña un papel crucial como especie “sombrilla», al cuidar de su hábitat, también se protege a cientos de otras especies con las que comparte el ecosistema, desde mamíferos y árboles, hasta aves y reptiles.
Hoy existen más individuos vistos en reservas naturales de la península de Yucatán, la selva Lacandona y otras zonas clave. Según el Tercer Censo Nacional del Jaguar, la población de jaguares en México pasó de aproximadamente 4,100 ejemplares en el 2010 a 5,326 en 2024. Este aumento poblacional no solo representa una victoria ecológica, sino que también se convierte en un símbolo de esperanza para la biodiversidad mexicana.
Fuente: Positive News