
Durante mucho tiempo, ir a terapia era una decisión que se tomaba en voz baja, casi con pena. En muchas casas no se hablaba de esto y había que vencer prejuicios, buscar un terapeuta con el que conectaras, un consultorio cerca, acomodar horarios y convencer a la resistencia interna… pero hoy, algo está cambiando.
La forma en que nos cuidamos también evoluciona, y afortunadamente cada vez son más las personas conscientes de que tener un acompañamiento en salud emocional importa, y mucho. La terapia en línea ha llegado para facilitar y acercar más este proceso, pudiendo ser desde la comodidad de tu cuarto, con audífonos en un parque, o inclusive en medio de un día complicado.
La terapia en línea ha eliminado muchas de las barreras que antes dificultaban el acceso. Ya no hace falta desplazarse hasta un consultorio, ni limitarse a terapeutas dentro de tu colonia o ciudad. Desde tu celular, puedes encontrar a alguien que se ajuste a tus horarios y necesidades, así como a agendas ocupadas, pero sobre todo, con quien realmente te sientas a gusto. Esto ha hecho que más personas que antes no podían, ya sea por falta de tiempo, recursos, movilidad o por miedo al estigma, se animen y ¡eso es una gran noticia!
Han surgido múltiples plataformas que ofrecen acompañamiento psicológico en línea, y muchas de ellas han hecho un esfuerzo importante por adaptarse a las distintas realidades del país. Algunas ofrecen tarifas accesibles, sesiones en lenguas indígenas y atención especializada.
También hay terapeutas que trabajan de forma independiente, promoviendo sus servicios a través de redes sociales o recomendaciones personales. Lo importante es encontrar el espacio donde puedas hablar, sin juicio, sin prisa.
Puede parecer que la pantalla crea distancia, pero, quienes hemos vivido un proceso de terapia en línea, sabemos que no es así. Las emociones cruzan el internet y puedes conectar sin importar la distancia, lo que sí hay que tomar en cuenta, es que necesitas una buena conexión para no quedarte en freeze en medio de una pregunta importante.
En muchos casos, el estar en tu propio espacio, con tus objetos y a tu ritmo, ayuda a que la terapia fluya con mayor naturalidad. A veces, la comodidad de estar en casa hace que uno se abra más y se atreva a decir cosas que quizá en un consultorio no habría dicho.
También te interesa: Mindfulness: ¿Cómo ponerlo en práctica para mejorar tu bienestar?
Hoy, adolescentes y jóvenes adultos hablan abiertamente sobre ir a terapia, y por eso también lo quisimos hacer aquí en Con B de Bueno. Hay una nueva conversación, más honesta y menos avergonzada, que está ayudando a normalizar lo que siempre debió ser normal: pedir ayuda cuando algo duele por dentro, y esto es muy BUENO.
Tal vez estás atravesando un duelo. Tal vez sientes ansiedad sin razón aparente. Tal vez llevas tiempo cargando cosas que ya pesan demasiado. O tal vez simplemente quieres entenderte mejor. La terapia no es solo para los momentos de crisis. Es un proceso de revisión constante que nos permite cuidarnos, así como el ejercicio y alimentación, ya que al tener estas conversaciones e ir trabajando internamente en ti, también ayuda a decir “me importo”.
Si aún no has probado este tipo de sesiones, aquí te dejamos algunas recomendaciones de plataformas que te abrirán las puertas a la terapia en línea:

Lo que antes parecía complicado, hoy está a un clic de distancia y está ayudando cambiando el bienestar emocional. Ya sea presencial o en línea, tener un proceso de terapia te beneficiará en todos los sentidos, así que ¿qué estás esperando para comenzar?
Cuéntanos si ya conocías estas plataformas o si nos recomiendas alguna otra, y no olvides compartir este artículo con alguien que pudiera necesitarlo. 😊