
La directora de fotografía filipino-estadounidense de 46 años, Autumn Durald Arkapaw, se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a “Mejor Fotografía” por su trabajo en Sinners. Durante su discurso en el Dolby Theatre de Hollywood, dedicó el reconocimiento a otras mujeres — “No podría estar aquí sin ustedes. Lo digo en serio. He sentido mucho amor de todas las mujeres en esta campaña.”—
Su logro refleja un avance en una profesión en donde históricamente ha habido poca presencia femenina. Cuando comenzó su carrera, Autumn señaló que era difícil encontrar mujeres en el campo, más allá de referentes como Ellen Kuras. Antes de su nominación, solo tres mujeres habían sido nominadas al Oscar en esta categoría, siendo Rachel Morrison, Ari Wegner y Mandy Walker, convirtiéndo a Autumn en la primera mujer en recibir el premio.
Autumn estudió historia del arte en la Universidad Loyola Marymount y posteriormente en el American Film Institute, y ha trabajado en proyectos como Black Panther: Wakanda Forever. Mientras tanto, para Sinners, utilizó una combinación de película IMAX y Ultra Panavision 70, en donde enfrentó desafíos técnicos como el tamaño y ruido de las cámaras, pero apostó por contar la historia sin limitarse por el equipo.
A pesar de los desafíos técnicos, como cámaras pesadas, ruidosas y formatos exigentes, Autumn Durald decidió no limitar su visión y apostó por contar la historia con libertad, logrando un resultado tan poderoso que la llevó a hacer historia en los Oscar. Su triunfo no lo entiende como un logro individual, sino como el resultado del camino abierto por mujeres talentosas antes que ella, a quienes reconoce como parte fundamental de su proceso. Hoy su luz no sólo ilumina una película, sino también el camino de futuras generaciones, que al verla, podrán imaginarse llegando aún más lejos.
Fuente: La Jornada