
En distintas regiones de Sudamérica, científicos y conservacionistas están perfeccionando el uso de puentes de dosel forestal como una solución frente a uno de los mayores problemas ambientales actuales, es decir la fragmentación del hábitat causada por carreteras, infraestructura y expansión humana. Estos cambios no sólo aíslan a las poblaciones animales, sino que también aumentan el riesgo de muertes por atropellamientos o accidentes.
Las especies más afectadas son aquellas que dependen completamente de los árboles para sobrevivir, como monos, perezosos y puercoespines, ya que muchas de ellas evitan bajar al suelo. Para ellas, incluso una carretera puede convertirse en una barrera imposible de cruzar, lo que provoca aislamiento y un deterioro progresivo de sus poblaciones.
En la Amazonía peruana, investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York en Binghamton, Estados Unidos, instalaron puentes suspendidos hechos de redes, cuerdas gruesas y plataformas a distintas alturas, diseñados específicamente para imitar las conexiones naturales entre árboles. Gracias a cámaras trampa colocadas durante 21 días, se documentó cómo distintas especies comenzaron a utilizar estos corredores para desplazarse de forma segura entre las copas.
Uno de los hallazgos más relevantes es que estos puentes no solo reducen la mortalidad, sino también ayudan a mantener la diversidad genética de las especies, al permitir que diferentes poblaciones vuelvan a conectarse. Además, representan una solución simple, replicable y de bajo costo, especialmente en comparación con otras infraestructuras más complejas.
Estos puentes no solo conectan árboles, sino también oportunidades de supervivencia, pues algunas veces soluciones simples pueden marcar la diferencia para muchas especies. ¿Qué otras pequeñas acciones crees que podrían tener un gran impacto en la protección del planeta.
Fuente: Mongabay.