
Un equipo del Hospital Universitario Vall d’Hebron, en Barcelona, consiguió un logro nunca antes visto en la medicina mundial: realizó el primer trasplante facial del mundo utilizando tejidos de una donante después de un proceso de eutanasia.
El trasplante fue llevado a cabo por un equipo de casi cien profesionales altamente especializados, como cirujanos plásticos, expertos en microcirugía, anestesiología e inmunología.
Carme, la paciente beneficiaria, sufrió una infección bacteriana facial que le causó una necrosis aguda, afectando de manera profunda funciones esenciales como el habla, la alimentación y hasta la respiración. El trasplante fue planeado para restaurar la funcionalidad y hasta cierto punto la expresividad de su rostro.
La operación utilizó una planificación detallada en 3D que ayudó a adaptar precisamente los tejidos de la donante a las necesidades de Carme, garantizando resultados funcionales y estéticos de una manera mucho más eficaz.
Este procedimiento marca un paso histórico en la medicina reconstructiva y estética, abriendo posibilidades para pacientes que enfrentan desfiguraciones faciales graves por enfermedad, trauma o defectos congénitos, demostrando como la medicina avanza a pasos agigantados día a día.
Vall d’Hebron es un claro representante de cómo al juntar a la ciencia, medicina, avances tecnológicos y un grupo selecto de profesionales enfocados en conseguir el bien, siempre obtendremos respuestas a los problemas que antes veíamos imposibles.
Fuente: Vall d’Hebron