Una década de conservación impulsa la recuperación del oso andino en Colombia
Creditos de foto: The Nature Conservancy

Una década de conservación impulsa la recuperación del oso andino en Colombia

Autor: Paola S. Torres.

Después de diez años de trabajo, la alianza “Conservamos la Vida”, integrada por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), Parques Nacionales Naturales de Colombia, la Fundación Grupo Argos, Wildlife Conservation Society (WCS) y la Fundación Smurfit Westrock Colombia, presentó resultados que muestran avances reales en la protección del oso andino y los ecosistemas donde habita.

Conocido también como oso de anteojos, el oso andino es la única especie de oso que habita en América del Sur y cumple una función clave en la regeneración de los bosques al dispersar semillas a lo largo de su territorio. Sin embargo, la pérdida de hábitat y la caza ilegal continúan siendo algunas de las principales amenazas para su conservación.

Uno de los logros más importantes ha sido el aumento de la presencia del oso andino en zonas clave de conservación, especialmente en la cordillera Occidental. Esto ha sido posible gracias a la restauración de bosques y la creación de corredores ecológicos que conectan páramos y bosques altoandinos, los cuales permiten el desplazamiento seguro de la fauna y la conservación de fuentes de agua esenciales.

El proyecto también apostó por la educación como herramienta de cambio. Más de 1,900 estudiantes y 181 docentes participaron en programas que promueven el cuidado de la biodiversidad y una mejor convivencia con la fauna silvestre. De igual forma, a través de acuerdos voluntarios, familias campesinas comenzaron a adoptar prácticas productivas más sostenibles. Un ejemplo es el“Café Oso Andino”, donde productores combinan el cultivo de café con la protección del entorno. Este modelo no solo fortaleció las economías locales, sino que también logró reducir los conflictos con la fauna: en estas zonas no se reportaron ataques a animales domésticos.

Gracias a este trabajo, el oso andino ha sido registrado con mayor frecuencia en zonas clave de la cordillera Occidental y también muestra avances en la cordillera Central. El aumento de su presencia y la restauración de los ecosistemas donde habita reflejan que, cuando la conservación se construye junto a las comunidades, la biodiversidad no solo se protege, sino que también puede recuperarse.

 Fuente:Noticias Ambientales 

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